Memorias de un friki – Episodio 29 -Terry Pratchett


Algo más de un año desde que nos dejó. ¿Qué mejor momento que el día después de la fecha de su nacimiento para hablar de él?

Ven conmigo a rendir el homenaje que merece. Sir Terry Pratchett, y todo su universo de criaturas.

Anuncios

Terry Pratchett, In Memoriam


Barcelona, año 1991, HispaCon. Seis locos habíamos iniciado el proyecto Farsa’s Wagon hacía poco. De la mente de Jordi Lorita surgió el juego por correo Supers, y hacíamos su presentación en ese evento. Teníamos una mesa donde intentábamos venderlo. Nuestra zona no estaba muy concurrida, era bastante aburrido estar en el stand. Pasábamos el rato viendo a la gente del Club de Star Trek en su imitación del puente de la Enterprise, viendo el episodio del combate entre Kirk y Spock, o un Spitting Image protagonizado también por Spock.

Para matar las horas me compré una novela, me recomendaron una que acababa de salir, El Color de la Magia. Empecé a leerla y enseguida me enganchó, sentado en el stand iba pasando páginas.

El Color de la Magia, dedicadoMe sacó de la lectura alguien que decía algo en inglés, levanté la vista, un chico joven ofrecía un libro a alguien que estaba parado delante de nuestra mesa, de barba canosa y sombrero de ala ancha, peculiar, desde luego. El hombre tomó el libro miró hacía la mesa, e hizo el gesto de apoyarlo. Me miró sonriendo, como pidiendo permiso para hacerlo, y yo asentí. Apoyó el libro, y sacó de un bolsillo interior un pequeño ex libris de goma, y una almohadilla de tinta. Mojó el tampón y lo posó en la hoja (no podía ver bien el dibujo que dejó), luego sacó un rotulador de punta gruesa, preguntó al chico su nombre y se lo dedicó. Mientras todo esto sucedía delante de mí, yo había reparado en que el libro que firmaba era El Color de la Magia, había buscado en la solapa la foto del autor, y comprobado que delante tenía a Terry Pratchett, su autor. Cuando acabó con el chico, alargué mi libro y musité un “please”. Y él, con una sonrisa, lo cogió y repitió el proceso. Entonces pude ver el dibujo del ex libris, MUERTE tocando la guitarra.

Fui comprando, y devorando todo lo que publicó Martinez Roca (como curiosidad he de decir que la traductora de las primeras novelas, era amiga mía), hasta que llegó a Brujas de Viaje. Martínez Roca dejó de publicar las novelas, pasó mucho tiempo, tanto que hasta me compré Small Gods, para intentar leerlo en inglés (con poco éxito, la verdad). Finalmente, Random House empezó a editarlos, eso si, desde el principio. Tuve que esperar hasta que salió Dioses Menores, y a partir de ahí los he ido comprando, en edición de bolsillo hasta la actualidad, aunque llevo un par de tomos de retraso. No hay ningún autor del que haya comprado y leído tantos libros.

Pratchett llena su mundo de fantasía de un fino humor, cargado de ironía afilada, y en ocasiones muy crítico con la sociedad. Dioses Menores, por ejemplo, es una crítica despiadada a la religión en general y a las iglesias en particular.

Todas las novelas de Mundodisco me gustan (aunque Mort es mi favorita con diferencia), puede que un poco más, puede que un poco menos, pero ninguna de ellas me ha aburrido o defraudado. Desde El Color de la Magia, hemos ido riendo y disfrutando de este pequeño mundo que se mueve a lomos de cuatro elefantes sobre el caparazón de una tortuga. Hemos ido conociendo más y más personajes: los magos, las brujas, la guardia, las entidades antropomórficas. Hemos visto evolucionar a MUERTE, Yaya, Rincewind, Vimes, Vetinari, Mustachen, y tantos, tantos más. Nos han hecho reír a carcajadas y tener que cerrar el libro en el metro, llorando de risa, entre las miradas de otros pasajeros. Se que ha escrito otras obras, pero para mí, Terry Pratchett es Mundodisco

11 de marzo de 2015, el reloj de arena que MUERTE tenía en sus manos era el de Sir Terry Pratchett, ha mirado sonriendo (claro que no tenía muchas alternativas), mientras el último grano de arena se ha deslizado hacía abajo. Los puntos azules en el fondo de sus ojos han brillado intensamente, antes de acercarse a Terry, para acompañarlo al lugar que le pertenece.

Gracias por todo Sir Terry, gracias por hacernos reír y por hacernos pensar. Te vamos a echar mucho de menos, pero tu universo va a seguir aquí, con nosotros, para que te recordemos, y hagamos que muchas generaciones más te sigan conociendo. Buen viaje amigo.

Discworld by faQy, encontrado en deviantart
Discworld by faQy, encontrado en deviantart