MÍRENLO POR EL LADO BUENO


Bueeeeeno, pues ya es día 21. ¿Se sienten mejor?, ¿Se sienten peor? Tranquilos, se sientan como se sientan, pasará. Me sabe mal por los que hoy se sienten bien, pero ya les digo, pasará.

Ya con lo peor atrás (la puta espera), es el momento de mirar con calma como han funcionado las campañas que se habían ido lanzando desde diversos sitios:

1)Campaña #nolesvotes. A funcionado al 50%. El PSOE se ha dejado por el camino algo más de cuatro millones de votos con respecto a las elecciones del 2008. Sin embargo el PP casi no se ha movido, ha ganado unos 500.000. La parte positiva es que ya no tenemos bipartidismo, una mirada al mapa con los colores políticos, deja ver un preocupante monopartidismo. Algo ha fallado en la campaña.
2)Campaña #votaaotros. Ha tenido bastante éxito, nunca el parlamento había sido tan variado. Y eso que la reforma por sorpresa de la legislación, ha reducido el número de partidos de 100 a 62. Y sin embargo queda claro que útil, lo que se dice útil no es. Pero miren, les aseguro que si el PP no tuviera mayoría absoluta, y necesitara pactar, iban a ver cosas que les iban a desilusionar mucho.
3)Campaña #yonovoto. Esta es la mía. Bueno, la abstención ha subido un poquito, unos 600.000 no-votos. Ha subido también, considerablemente el voto nulo, aún que sigue siendo pequeñín. Pero no nos engañemos, queda muy lejos de lo que nos gustaría. SÍ, sí, ya les oigo “abstenerse no cambia nada” etc. Les voy a decir dos cosas, la primera es que debería empezar a preocuparles usar los mismos argumentos que usan los que consideran ustedes sus enemigos. La segunda es que a mi me sirve para no avergonzarme de jugar a un juego donde se que me hacen trampas, y para dejar en evidencia lo tramposo que es.

Ha habido muchas más campañas, pero vamos, diría que estas tres son las que más hemos movido la plebe.

Ahora algunas conclusiones, o recordatorios, o como quieran llamarlo.

1.El sistema electoral español no es nuevo, no es que sea injusto ahora, es que ya lo era en 1978, cuando se creó. Y es así porque no se ha modificado, ha seguido igual desde entonces. Y no olvidemos que se hizo así para mitigar el ruido de sables, ya me entienden, o deberían.
2.La campaña electoral española es otra farsa. La campaña esta dirigida a conseguir que los partidos más votados sigan siendo los partidos más votados, dado que son ellos los que tiene más voz.
3.El sistema de Hondt y la ley electoral nos regalan perlas como que EQUO con 215.776 votos, no consiga diputado, y GBAI con 42.411 consiga 1. Por no decir que al PP cada diputado le sale por 58.229, y a IU por 152.800.
4.Nos van a seguir gobernando los mismos que ya gobernaban, porque desengáñesen, el auténtico gobierno es la economía, alias el mercado. Eso sí, ahora nos joderán con más mala leche, los otros lo hacían como pidiendo perdón, pero jodernos nos jodían igual.
5. Una última cosa, pretender que el sistema se cambie desde dentro, ha vuelto a demostrar lo utópico que es. Despierten de una puta vez, los que ya están ahí no lo van a cambiar voluntariamente, solo lo harán si los obligamos a ello, y eso no se consigue votando.

¿Y hacia donde tenemos que apuntar? Hay muchos sitios hacia los que me gustaría apuntar, pero soy realista. El primer paso es reconocer que el sistema electoral es una estafa, parece que estamos en ello, así que ya podemos apuntar al segundo paso.

Centrar todas las protestas en que se cambie el sistema electoral. Miren si es fácil, no se dispersen, concéntrense sólo en eso. Y no, en el hipotético caso de que consiguiéramos eso, no votaría tampoco en las elecciones. Pero si el sistema electoral elegido fuera justo, si votaría en un referéndum para aprobarlo.
Y es que, creo que es necesario el cambio del sistema electoral para que los que aún no se dan cuenta, vean con claridad, que la estafa va más allá del sistema electoral. La estafa va en los partidos políticos, va en el sistema en sí mismo, va en como nos venden humo, y nosotros lo compramos a trairlers (pondría “a toneladas”).

Es un camino largo, y dolerá, pero ha de recorrerse.

Cuando las barbas de tu vecino veas afeitar…


El Mercado ha dormido tranquilo esta noche. Arrullado por el sonido de los votos en Grecia, el ruido de la protesta de los griegos no le ha molestado.

El Mercado vive unos tiempos de ensueño. Con el miedo de la crisis como arma, está consiguiendo cosas que no se habían conseguido en las peores dictaduras, ni en los estados más fascistas posibles. Ha conseguido que las personas, que los terrícolas, dejemos de importar. “¿Qué más da lo que piensen los terrícolas?”, se dice para si mismo el Mercado. “Ellos no saben lo que es realmente importante, no entienden las consecuencias, sólo yo lo veo, sólo yo sé qué hay que hacer. Y si no se hace será el caos y la anarquía”.

Y eso, el caos y la anarquía, es lo que más teme el Mercado, porque pierde su control. Las soluciones están claras para él. Convertir los derechos de los terrícolas en un lujo, un lujo que solo se podrán pagar unos pocos, y los demás ya se apañarán. “Además, cuando la gente esté en la calle, sin casa, sin trabajo, sin comida; habrá bastante con arrojarles un mendrugo de pan, y ya estarán contentos”, se dice sonriendo. “Se ha demostrado científicamente que hasta que las necesidades básicas no están cubiertas, los terrícolas no se preocupan de otras necesidades menos vitales”, concluye satisfecho.

Y en su ceguera, el Mercado no se da cuenta de que los terrícolas no sólo somos su mano de obra, también somos sus consumidores, y los que pagamos sus cuentas con nuestros impuestos. Todas las medidas que se han puesto en marcha contra la crisis (la de Grecia y las demás), todos los planes de rescate, van hacía el mismo sitio, satisfacer al Mercado, a costa de lo que sea. Grecia, es el claro ejemplo de que el plan de rescate solo vale para convertir la vida de sus ciudadanos en un infierno. Se ha terminado el dinero del primer plan de rescate, a pesar de todas las medidas tomadas, y para evitar la quiebra del país, la única solución ha sido otro plan de rescate. Y el precio es medidas de recortes más drásticas aún. Más trabajadores a la calle, menos servicios para sus ciudadanos.

Y mientras tanto, la deuda mundial aumenta, y va pasando de unos a otros. Ahora es China la que compra deuda. Me han de perdonar, mis conocimientos económicos no llegan a tanto, me pierdo cuando se entra en el lenguaje de economistas. Y sin embargo saco algunas conclusiones.

Eso que alegremente se llama deuda, son las facturas sin pagar de los estados. Como no las pueden pagar, se las venden a otros. Son como los pagarés. Un pagaré era un documento por el cual una persona certificaba a otra que le debía una cantidad de dinero determinada, y que esa persona tenía derecho a cobrarlas. El adeudado, podía quedarse el pagaré hasta que fuera posible cobrarlo, o podía vendérselo a alguien por una cantidad inferior, con lo cual recuperaba parte de su deuda, y el otro ya se apañará para cobrar. Evidentemente, durante todo el proceso, la deuda va creciendo a causa de los intereses.

Pues bien, la deuda de los estados es lo mismo. El estado va dejando dinero (nuestro dinero, no lo olvidemos) a entidades para evitar su caída, va gastando su presupuesto aquí y allí, y se va endeudando cada vez más. Y entonces vende su deuda. Quien la compra (hasta ahora los bancos alemanes, ingleses y franceses) se la compra para, al vencimiento de la deuda, ganar un x % más. Cuando llega el momento de pagar esa deuda, si el estado no tiene bastante dinero, vende más deuda, para poder pagar, y claro, el que compra pide recuperar más. Y así se va creando, mágicamente, más y más dinero, que no esta respaldado por nada, solo por una deuda que se hace cada vez más imposible de pagar. Finalmente pasa lo de Grecia, cuando ya nadie quiere la deuda, porque esta claro lo que va a pasar, o se consigue dinero o todo se va a tomar por culo. En este caso Europa deja el dinero, o sea, Europa se endeuda más, para rescatar a Grecia (que no a sus ciudadanos, no olvidemos esto tampoco). ¿Y quién está comprando esa deuda Europea? Pues ahora mismo China, que le salen los billetes por las orejas. Pero no hace falta ser un lince para darse cuenta de que esto es una carrera hacía el infierno, cuesta abajo y sin ruedas.

Es más. Desde mi desconocimiento, veo muchas similitudes entre otras burbujas económicas (la hipotecaría, la de ladrillo, la tecnológica) , que han acabado estallando al ver que estaban sostenidas sobre nada, y la que yo llamaría «burbuja de deuda». El problema es que cuando esta burbuja estalle, detrás no quedará nada, y lo que pueda pasar es una incertidumbre absoluta, incluso para el Mercado.

A vosotros, terrícolas, os digo, mirad a Grecia, aprended y preparaos, porque a menos que hagamos algo, pronto estaremos así. Y todo lo que se ha movido hasta ahora en las calles será una risa, comparado con la lucha que se nos viene encima. Así que, o nos juntamos todos, pero TODOS, y le enseñamos los dientes al señor Mercado, o lo tenemos claro.

Islandeses


El sábado pasado, estuve en la plaza Catalunya para oír a dos islandeses, Gunnar Sigurdsson (Fundador del Foro Abierto Cívico de Islandia) y Gudmundur Andri Skulasson (Asociación de Islandia de deudores contra bancos).

Al margen de los problemas de traducción (los traductores hicieron lo posible, pero era complicado), decir, lo que se dice decir, dijeron poco. Mensajes muy generalistas de ánimo y de apoyo, y explicación muy por encima de lo que fue el movimiento que inició los cambios en Islandia.

La rueda de preguntas no aportó mucho más; la mayoría de la gente hacía preguntas que eran más opiniones que preguntas, otros intentaban arrimar el ascua a su sardina, y un par de preguntas fueron interesantes.

Y es ahí, en las preguntas, donde quedaron claras algunas cosas, las cosas en las que nuestra “revolución” se diferencia de la revolución, de Islandia.

Para empezar una básica: ellos no acampaban en las plazas. En Islandia, cada sábado se reunían a las tres de la tarde, se reunían delante de Parlamento, para decirle a sus representantes lo que pensaban.

Al igual que en España, en Islandia había grupos muy diversos, con intereses muy diversos. Pero buscaron algo en común, cuatro cosas en las que todos estaban de acuerdo que querían cambiar, y se concentraron el ellas. Para ellos fueron:

  1. Cambio de la Constitución
  2. Los banqueros debían ser encarcelados
  3. Empleo para todos
  4. La educación y la sanidad debían seguir sin recortes.

La verdad es que no me parecen unos puntos de partida malos. Durante su charla quedaron claras más cosas. Ellos confían en sus medios de comunicación, y también en sus sistema judicial. Me falta más información para entender aún más lo que paso en Islandia, y es ver su Constitución y legislación.

Y sin embargo, ya tengo claras muchas diferencias con lo que se está haciendo en España. La primera es evidente, las acampadas. Ya he dicho antes que las acampadas me parecían un buen símbolo antes de las elecciones municipales, pero que una vez pasadas dejaron de tener sentido. Todo el trabajo que se estaba haciendo allí, se puede hacer en otros sitios. Las acampadas tienen muchos puntos en contra:

1. Consume un montón de tiempo y recursos para mantenerlas.

2. Poco a poco van generando una mala imagen en el resto de la ciudadanía, avivado, por supuesto, por los medios de comunicación.

3. Son un blanco claro de dónde hay que atacar (política y policialmente)

4. Dentro de la acampada se va dispersando lo que se busca de salida, a base de ir añadiendo más y más cosas que la gente quiere tener, o sea tejas antes de cimientos.

Ahora parece que el sentido común ha imperado, y se levantan los campamentos de las dos ciudades principales, Madrid y Barcelona; podemos suponer que el resto les seguirán. Lo que se debería hacer es lo mismo que en Islandia. Mantener las reuniones semanales. ¿ Y por qué semanales? Porque la gente, la mayoría de la gente, no puede estar cada día de asamblea, pero una vez a la semana quizás si.

Más diferencias.  No confiamos en nuestra justicia, y lo hacemos con razón. Si quisiéramos a nuestros especuladores encerrados, para empezar deberían aceptar el caso. Después, el proceso podría tardar años, y luego las sentencias serían recurridas hasta llegar al Supremo. ¿Y ya sabemos quién elije a los jueces del Supremo, verdad? Con lo cual ya sabemos en qué terminaría todo.

Lo mismo pasa con nuestros medios de comunicación: cada medio tienen intereses políticos y económicos que marcan sus lineas editoriales. Está claro también qué explicarán. Ejemplo: ayer se hablaba en el TN que se había votado levantar la acampada de Barcelona, ¿imagen? Tres chicos sentados bebiendo una litrona y un latero vendiendo latas al lado. ¿No había nada mejor?

Pero sobre todo, sobre todo, la mayor diferencia es que no sabemos lo que queremos, o mejor dicho, queremos muchas cosas, pero no sabemos cuáles son las importantes, las que deberían ir primero. Y tampoco sabemos cuáles son posibles, ni qué estamos dispuestos a sacrificar para conseguirlas.

Y tampoco parece que seamos conscientes de que la mayoría de la sociedad de este país, sigue tranquilamente sus vidas, fijándose, ya algo aburridos, en lo que dicen las noticias de todo esto, y dispuestos a votar a su partido de toda la vida cada cuatro años, sin importarle lo más mínimo lo que haya hecho durante los cuatro anteriores.

Y mientras no tengamos claro todo eso, nos queda una larga travesía aún.

Limpia, pule y da esplendor


Esta entrada es una adaptación del blog escrito por mí para el programa “Ir Tirando” de Contrabanda FM.

Durante toda la acción de la acampada he manifestado cosas que me gustaban y cosas que no me gustaban, las he transmitido verbalmente a amigos y compañeros, lo he dicho en twitter, en facebook, en este blog, y los micrófonos de Contrabanda FM.

Es más, este jueves volví a pasar por allí y me desilusioné bastante. Todo lo que había visto el jueves pasado, todos los corros de diálogo, no estaban. Y los distintos entoldados que rodeaban la plaza, no animaban a entrar a participar.

Una cosa es expresar mis opiniones y mis dudas; otra muy distinta es no defender el derecho de la gente a manifestarse, a acampar, a expresarse con libertad y pacíficamente.

¿Cómo es posible, que en el siglo XXI, en un país “democrático” del primer mundo, las fuerzas del orden actúen como se les ha visto actuar hoy?. Repartiendo porrazos y pelotazos a diestro y siniestro, ante una multitud, que mayoritariamente se defendía solo con su voz y con su resistencia pasiva.

Y claro, esta tarde, me he tragado toda la rueda de prensa del Conseller d’Interior. Es lamentable el intento de justificar la actuación “proporcionada” en unas supuestas agresiones y situación límite. Por cierto, ya me explicará cómo hay 37 policías heridos, ¿se pegaban unos a otros? ¿los secretas estaban tan camuflados que les arrearon sin darse cuenta? ¿los acampados son mutantes con poderes mentales?.

Dice que no es un desalojo, que solo es limpieza. A ver señor Puig, las cosas por su nombre. Desmontar todo lo que han estado haciendo en esa acampada desde hace 12 días usted lo llamará como quiera, pero eso es desalojar. ¿Se extraña usted de que la gente no quisiera dejar salir a los camiones de basura?. Es que, ¿sabe qué pasa?; no niego que debía haber basura, pero entre lo que usted cataloga como basura, había libros, ordenadores, equipo de cocina, equipos de radio y equipos de sonido. ¿Limpieza por higiene? , ¡a otro perro con ese hueso!. Y la otra, ¿que han intentado dialogar pero que no había ningún responsable?. A ver, señor Puig, a ver, ¿en Política no les enseñan qué es un sistema asambleario? Le supongo la inteligencia suficiente para encontrar la manera de transmitir sus intenciones a una asamblea.

Pero no, es más fácil montar el circo. 300 policías, dos helicópteros, ambulancias, guardia urbana, camiones de basura; ¡para algo que se acababa ya!, que es posible que la asamblea de ésta tarde hubiera votado desmontar la acampada. Por cierto, ¿cuánto nos ha costado ésto? Porque parece que aquí no hay recortes, ¿verdad?.

Y estratégicamente también se han lucido. Montar este pollo un viernes, ¿no vieron la de gente que se juntó el viernes pasado? ¿No sabían lo que iba a pasar éste? Pues nada más hay que mirar las fotos de como estaba la plaza Catalunya por la tarde, hasta la ban…hasta arriba.

Lo ha hecho usted tan mal, tan mal, tan mal, que si fuera mal pensado sospecharía, y llegaría a creer que lo han hecho a conciencia. Porque claro, en los últimos días el movimiento había decaído un poco (no solo en Barcelona) y se había dividido bastante. Ahora hay un enemigo común, el movimiento se refuerza y se une contra él. ¿Paranoias? Más que posible, pero bueno, ahí queda.

¡Ah! se me olvidaba, vaya usted empaquetando las cosas de su despacho, Sr. Puig, lo de ayer le va a costar a usted el cargo, no tenga la menor duda. El Señor Mas entregará su cabeza en bandeja de plata para que no le salpique la mierda.

Lo que si ha quedado demostrado, es que una resistencia pacífica, funciona aún con más fuerza que una resistencia violenta, y es mucho más fácil dejar en evidencia la violencia del Estado. Por cierto, felicidades a los acampados por demostrar bastante más sentido común que nuestros políticos, y conseguir que la acampada quedará al margen de las celebraciones de algunos radicales de la victoria del Barça. La lógica indica que eso mismo lo habrían hecho aunque no les hubieran apalizado el día anterior, bastaba  con explicarles el tema de los objetos peligrosos.

Termine como termine el tema de las acampadas, no perdamos de vista nuestro poder. No dejemos de pensar y de ponerlo todo en duda, no dejemos de reunirnos para hablar y debatir. Podemos cambiar el mundo, empecemos por cambiar nosotros.

Acampados


Al final me he decidido, voy a hablar de las acampadas “revolucionarias”.

Lo primero es asumir la verdad, siento decepcionarles pero las acampadas no han sido espontáneas. Y eso es tan evidente como que en todo momento ha habido una organización de las acampadas, que se ha encargado de llevarla adelante. Es más, cuando han empezado a tomar dimensiones muy grandes, sin una organización habría sido muy difícil mantenerlas. Lo que si ha sido espontáneo es su crecimiento.

La revolución (por lo revolucionario) ha sido presentar el desafío, y alterar  las agendas de políticos y medios de comunicación en la semana decisiva de las elecciones municipales. Las acampadas fueron valiosas como punto focal de la protesta.

Desde mi punto de vista (y conste que es siempre lo que expreso aquí), se tendría que haber mantenido esa idea inicial de protesta, y el debate de ideas en la plaza. Todo lo demás se ha ido escapando de las manos.

Convertir las acampadas en ferias, con comedores, huertos, ceremonias espirituales, talleres y actuaciones, puede ser una preciosidad, pero dispersa la idea de lo que tendría que ser, un espacio de protesta y reflexión. Yo, como mucho, habría montado un servicio de megafonía, y habría dejado un micro abierto, para que cada uno aportara sus reflexiones.

El intento de conseguir, en una única plataforma, dar cabida el calidoscopio de ideas individuales y de colectivos, a base de asambleas gigantesca y difíciles de manejar, sólo consigue que a cada nuevo punto en la plataforma se queden más individuos por el camino. Por no hablar del desgaste que supone una asamblea diaria, y más con la densidad y longitud que está teniendo. El intentar organizarlo todo a base de comisiones y más comisiones , sólo va creando un organismo cada vez más complicado de manejar.

Además, se han de pedir sueños, pero nunca perder de vista la realidad. Las cosas que no quieren no van a desaparecer por arte de magia, los políticos no les van a hacer caso repentinamente. Y sobre todo, no olvidemos, que aunque los momentos de más concentración de gente han sido emocionantes, siguen siendo un pequeño grupo dentro de la sociedad española.

Creo que se tendría que haber mantenido el desafío hasta pasar las elecciones, por el efecto ganado de “Sólo no puedes, con amigos sí”, pero se tendría que haber mantenido como acto de protesta. El movimiento así nacido, a base de otras acciones y de reflexión, podría con tiempo haber elaborado documentos con reivindicaciones.

¿Y qué pasa con la plaza? El concepto de la plaza, una vez desmontada la acampada, se tendría que haber modificado. Por un lado establecerla como centro focal de nuevas protestas ciudadanas de todo tipo, en vez de ir a otros lugares de la ciudad ir a la plaza. Evidentemente serviría también para las protestas organizadas por el propio movimiento creado en las plazas. Y por último, como lugar permanente de reflexión, como ha sido desde hace mucho, y como sigue siendo en muchas ciudades. Un lugar donde gente de todas las edades pudiera hablar, debatir e intercambiar reflexiones, libremente y con respeto.

Y seguir moviéndose también en su lugar de nacimiento, la red. El lugar más libre por el momento para expresar opiniones, para organizar, para concienciar, para reflexionar, creando una autentica mente global.

Desde ese punto focal, se podría haber creado esos espacios para el dialogo en otros lugares. Y allí, con más intimidad, tomar otros formatos y otros fines. Pero piensen ustedes, lo que ha conseguido el éxito inicial es precisamente que era diferente; a la que se ha transformado en modelos ya existentes y probados, con más o menos fortuna, es cuando ha empezado a perder fuerza.

Vayan ustedes a saber, a lo mejor resulta que, después de escribir esto, el movimiento sigue al alza y este texto queda como un epic fail, pero lo que transpira ahora mismo la red (que al fin y al cabo es donde esto nació), es un cierto descontento, y un lento gotear de criticas y desengaños.

En una conexión de Contrabanda FM con Madrid, se dijo algo muy sensato “Debemos ser nosotros quien decidamos cuando se acaba”. Ojo, esto no va por resistir contra un intento de disolución por parte de los cuerpos de seguridad del Estado. No, va por este goteo continuo que comentaba hasta que queden cuatro gatos y nadie recuerde el porqué se empezó todo.

Y sobre todo, sobre todo, no olviden el poder que tienen, y sigan agitando ideas y «futupensando», ya sea en el mundo virtual o en el mundo real.

Manifestaciones


Ante todo la verdad por delante. No, yo no me manifesté el día 15 de mayo de 2011. Sería muy fácil ahora, ante lo que parece un éxito en la convocatoria, decir que yo estaba allí manifestándome. Estaba, pero no manifestándome, sino cubriendo, de manera modesta, la información del evento. En ningún momento mostré eslogan alguno, y sólo dejé los laterales de la manifestación para tomar alguna foto.

Y es que, aunque no soy consecuente para muchas cosas, para otras sí. Junto a otros amigos ya hace tiempo que vengo diciendo que las manifestaciones, tal y como las entendemos hoy en día, no dan resultado. La manifestaciones son un ritual de afirmación, un ritual que nos permite ver que no estamos solos, que hay más gente que piensa como nosotros. Lamentablemente, en muchas ocasiones esto termina en violencia. Sin entrar en si es violencia legitima o no, o si está provocada por unos o por otros, lo que es seguro es que siempre hay inocentes que resultan perjudicados por esa violencia, y eso desacredita ante la opinión pública los argumentos (correctos o no) de los manifestantes. Y esto último viene además reforzado por los tratamientos que suelen dar las agencias informativas de estos temas, muchas veces totalmente parciales.

Y sin embargo, las manifestaciones del 15-M han tenido unas particularidades que vale la pena resaltar.

Lo primero es que estaban convocadas desde Internet, a través de las redes sociales. Pero a pesar de ellos corrió de boca en boca. Porque oigan, pongo en duda que algunas de las personas que se manifestaban tuviera un acceso adecuado a Internet.

Lo segundo es que esa convocatoria no venía de la mano de ningún partido político o sindicato. En las listas de entidades adheridas, encabezadas por Democracia Real Ya, había sobre todo muchos grupos y blogs de internet, pero no partidos. Por lo tanto, evidentemente, no había banderas de partidos, ni pancartas portadas por los políticos de turno ansiosos de fotos.

Lo tercero es que no había una sola consigna, único eslogan. Había uno central, que encabezaba la manifestación: «No somos mercancía en manos de políticos y banqueros». Pero la gracia es que cada manifestante podía tener su propio eslogan, y poner en él lo que pensaba.

Lo cuarto, que ya he comentado con los partidos, es que no había banderas. Bueno sí, alguna había, alguna suelta, pero era la excepción. La gente no necesitaba banderas, porque sólo necesitaba que se les viera como lo que son, gente, gente normal y corriente, gente cansada de las tomaduras de pelo.

Y lo quinto, aunque por lo que parece no en todas partes. En Barcelona la manifestación transcurrió con una absoluta calma, sin ningún incidente violento, sin detenidos (al menos que me haya enterado). Parece que no fue así en todas partes, y estoy seguro de que aquí alguno habría con ganas de liarla, pero la mayoría de la gente se lo tomó como una fiesta.

Los medios informativos han sido parcos en hablar del tema. Antes de los actos, han hecho prácticamente caso omiso. Y una vez ante los hechos, no han tenido más remedio que decir algo, en muchas ocasiones, mal y tarde. Pero eso no tiene importancia, porque otra de las maravillas de esta manifestación es que se pueden encontrar fotos y vídeos en cantidades ingentes en la red.

Y con eso se completa el círculo, ha salido de la red, y ha vuelto a ella, y su onda expansiva, aunque pequeña, se ha extendido por la realidad de esas castas que normalmente viven alejadas del mundo. Pero no se confundan, apenas han pestañeado por la sorpresa, en algún caso quizás hayan levantado una ceja, pero poco más. Pero no en todos los casos, para los expertos en la manipulación y el control de la población se han disparado algunas alarmas. Pero no son alarmas de miedo, para estos individuos brilla con luz propia una fuente de poder en bruto, casi sin controlar. ¿No lo oyen? Es el sonido de su inmensa maquinaria poniéndose en marcha. Ya están buscando qué les pueden vender, ya están copiando sus eslóganes y su imagen, ya analizan como re-dirigir ese poder hacia sus propios intereses.

Cuidado, damas y caballeros, lo que consiguieron ayer es aún algo pequeño, pero no permitan que se lo roben. Como un buen amigo ha dicho hoy,lo difícil empieza ahora.