Naranjas de la China

La entrada de hoy se ha venido gestando a lo largo de este mes y el mes pasado. La mayoría de los lectores ya sabrá que trabajo en Mercabarna (Mercado Central de Barcelona), en un almacén frigorífico.

Les contaré la cosa tal y como pasó. Por motivos diversos, últimamente estamos entrando otras cosas además de congelados. La cosa empezó con kiwis. Empezaron a llegar contenedores y contenedores de kiwis. Además este tipo de clientes trabajan distinto de como estamos acostumbrados, mueven un volumen grande de contenedores en un espacio corto de tiempo (unos pocos días), se descargan y se cargan al día siguiente o poco más. Si no recuerdo mal el destino final de los kiwis era otro país europeo, no recuerdo cuál.

Después llegaron los pomelos. Mismo comportamiento, un par de semanas descargando y cargando pomelos como si se acabará el mundo.

Y entonces llegaron las naranjas de Sudamérica. Claro, así a bote pronto choca que España importe naranjas. Pero bueno, lo primero que pensé es que irían destinadas a otro país, y que como en ocasiones anteriores sólo hacíamos de plataforma de entrada en Europa.

Claro, imagínense mi cara de pasmo cuando el día siguiente se me presenta un chofer y me dice que viene a cargar las naranjas para llevarlas a Valencia. Si, si, han leído bien, ¡Valencia! Creo que dije algo como “¿Como no va a haber crisis, si traemos naranjas y las mandamos a Valencia?” Además es que me podía imaginar con que jeta, en la empresa de destino, le quitarían la etiqueta de procedencia y le pondrían la de “Producto de Valencia”. ¿Cómo? ¿Que esto no se puede hacer? Huy, esto merece un punto y aparte.

Fecha de caducidad, trazabilidad, cadena de frío, denominación de origen. Todos estos bonitos nombres los habrán oído ustedes montones de veces. Seguro que a muchos de ustedes les gusta mirar el etiquetado de su producto y ver de dónde viene, y si está ya caducado o no. Paparruchas, que dijo aquel de los cuentos de Navidad. Damas y caballeros, afróntenlo, no tienen ustedes ni puñetera idea de dónde viene lo que han comido este mediodía. Ese calamar congelado podría tener más años que sus hijos. El re-etiquetado y re-elaborado de productos se hace a diario. Puedo asegurar que se hace con los congelados, y nada me indica que no se proceda igual con el resto de alimentos.

Pero sigamos con las naranjas. Porque además de Sudamérica, también empezaron a llegar de la China. Y no se crean que vienen pocas. Ayer, sin ir más lejos, llegaron siete contenedores, de 22.000 kilos cada uno; hagan números. Lo que cuento a continuación no lo he visto yo, me lo ha contado un encargado, pero vamos, no tendría porqué engañarme. Resulta que para estos contenedores de China, se presentó un individuo de la Generalitat Valenciana, para control de calidad y tal. Supongo que al ver la cara de sorpresa del encargado, quiso dejar el tema claro: “Es que estas naranjas son nuestras, porque los árboles donde se crían son valencianos”. ¿Cómo se les queda el cuerpo?

No sé si acaban de captar la magnitud de la tragedia. España, un país productor de naranjas, manda árboles a China, cultiva allí las naranjas, y las vuelve a traer para venderlas aquí. Ríanse ustedes de la deslocalización de Ducati. Y entonces me da por pensar en lo caro que debe de ser mover tanta tonelada de aquí para allí, y la de gasto inútil de combustible. Por no hablar de a qué coño sabrá una naranja de la China, porque seguro que no sabrá como aquí. Pero otra información de mi encargado me saca de dudas: él había visto que el valor de todo el contenedor era de 800€. Si esto es así, si la cifra es correcta, dividan 800 por 22.000, compárenlo con el precio que pagan ustedes por las naranjas, y lloren.

Y luego recuerden, hace unos días los agricultores franceses volcaban camiones de frutas españoles para protestar por el precio que estaban imponiendo las grandes superficies. O si no recuerden a nuestros propios agricultores, quejándose de que con lo que les pagan por la fruta pierden menos dinero dejándola podrir en el árbol.

Y si eso no es bastante, recuerden a toda esa gente que pasa hambre, muchos hasta morir por su causa, mientras unos listos no escatiman medios de ganar más y más.

Hoy toca dar las gracias al diario de la mama pediatra, que me ha dado el empujoncito que me faltaba para intentar una mínima rutina de publicación en el blog. Gracias Amalia.

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2 comentarios en “Naranjas de la China

  1. Ante el éxito de la entrada, he hecho trabajo de campo en el Caprabo Eroski de mi barrio. Se venden naranjas a granel y en bolsa. La pizarrita del super reza lo mismo en las dos “Origen: Valencia”. Evidentemente en las naranjas a granel no se puede ver nada. Pero las de bolsa llevan una etiqueta, y allí se lee “Tipo Valenciana” “Origen: Argentina”.

  2. Hola Cainite, En Valencia ni España hay naranjas durante los meses de agosto, Septiembre y octubre, La campaña comienza en Noviembre. Es ya normal desde hace un a decada, que durante esos meses se importe naranja del hemisferio Sur, para cubrir la demanda en Europa, y España.
    La Valencia, es una variedad de naranja tardia, que se cosecha aqui en Valencia durante los meses de abril y mayo.
    Lo que si que estoy deacuerdo contigo es en que los Valencianos han regalado la tecnologia naranjera y sus variedades e injertos y ahora las multinacionales se aprovechan del buen nombre de los citricos Valencianos para engañar a los consumidores.

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