Sistema electoral

Este es otro de mis temas favoritos desde hace ya un tiempo. Para ayudar a los programas de radio de la Tripulación del Comodín, y por propio conocimiento, me he leído varias veces la legislación electoral, buscando comprender el engranaje y el funcionamiento de esto que llaman democracia.

Nuevamente voy a usar mi blog como nota mental, para apuntar esta reflexión, y que de paso me sirva en el futuro, cuando de nuevo tenga que hablar de esto.

Al final del texto pondré varios links, para que se pueda acceder a la información directamente, y hacer las reflexiones uno mismo.

El sistema electoral español, viene legislado por la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio. Antes de entrar en materia quiero destacar una cosa, a raíz de que el siguiente referéndum es para las elecciones municipales en toda España, y para algunas autonómicas.

Supongo que todos ustedes piensan aquello de que “un hombre (o mujer), un voto”, ¿verdad? Pues es mentira. Oigan, no me miren así, que no es culpa mía. Como indica claramente la ley que he indicado antes: “A cada provincia le corresponde un mínimo inicial de dos Diputados. Las poblaciones de Ceuta y Melilla están representadas cada una de ellas por un Diputado”. Fíjense bien, a cada provincia, independientemente del número de habitantes. Cualquiera con unos conocimientos mínimos de matemáticas, se dará cuenta de que el voto de Ceuta, no vale lo mismo que el voto de la provincia de Barcelona. Con menos votos se obtiene más representación. Esto es valido también para las elecciones, donde normalmente también por cada provincia se obtiene una determinada representación. O sea, el voto de Lleida vale más que el voto de Barcelona. O dicho de otro modo, el voto de las circunscripciones con menos habitantes, vale más que el voto de las circunscripciones con más habitantes.

Ah, pero hay como mínimo una excepción. Las elecciones municipales: “Cada término municipal constituye una circunscripción”. Lo que quiere decir que todos los votos valen lo mismo.

Una vez aclarado esto, vamos a por el siguiente punto. El sistema usado para el reparto de la representación en España es el Sistema D’Hondt. La explicación técnica viene también en la Ley Orgánica. Es un poco farragosa, o sea que no la pongo, quien quiera leerla al final del blog pongo el enlace.

Para empezar hay que obtener un mínimo de un 3% de los votos validos para poder tener representación. Si hay 200.000 votos validos, y un partido tiene 6.000 votos, opta a tener representación, si tiene 5.999 no. Para las municipales, ese porcentaje mínimo es del 5%.

Este es el motivo por el que estos días ando diciendo a la gente que cree en la campaña #nolesvotes (o sea, no votar a los partidos mayoritarios y votar a los pequeños), que esta campaña no servirá para nada, a menos que toda la gente que participe concentre sus votos en uno o dos de esos partidos pequeños. Con el sistema electoral español, la dispersión el voto favorece a los partidos mayoritarios. Ejemplo: 1.000.000 de votos validos. Supongamos que medio millón van a un solo partido, el PPOE. El corte, en unas elecciones municipales, sería de 50.000 votos. Supongamos que hay 20 partidos minoritarios, si dividimos esos 500.000 votos restantes entre los 20 partidos, nos salen a 20.000 cada uno, ninguno pasa el corte. Si los dividimos entre dos, cada uno tiene 250.000, no habrían ganado las elecciones, pero juntos tendrían la misma fuerza que el partido mayoritario.

Dado que el voto en blanco es un voto valido, tiene el mismo efecto que un voto a un partido a la hora de aumentar la cantidad de votos necesarios para optar a representación.

Pero es que encima, llegar a ese porcentaje mínimo no garantiza tener representación. El sistema D’Hondt va dividiendo los votos de cada partido. Se comparan los votos obtenidos, el que tiene más votos se lleva el primer representante y divide por dos sus votos. Se vuelven a comprar todos los votos, se lo vuelve a llevar el que tenga más en ese momento y divide por dos (o por tres, cuatro, etc, según los representantes que ya tenga). De esta manera los partidos con más votos se pueden quedar con todos los representantes sin que los que han pasado el corte pero van más justos lleguen a obtener ni siquiera uno.

Hasta aquí el sistema de reparto. Ahora voy a explicar cada una de las opciones que un ciudadano puede elegir en unas elecciones:

Voto a un partido. Ya sea directo en la urna, o por correo, el ciudadano, por los motivos que él considere oportunos, apoya al partido por el que vota. No vota a un candidato, vota a una lista. Su voto cuenta como voto valido.
Voto en blanco. Ya sea con un sobre vacío, o con un sobre con una papeleta en blanco. El ciudadano no da su apoyo a ningún partido, pero participa plenamente en el sistema electoral, y su voto cuenta como voto valido.
Voto nulo. Hay varias maneras de llevarlo a cabo, metiendo en el sobre cualquier cosa que no sea una sola papeleta de un partido. Ademas esa papeleta no ha de estar modificada de ninguna manera. El ciudadano elige no dar su apoyo a ninguna de las candidaturas que se presentan, participa en el sistema electoral, pero su voto no se computa como voto valido.
Abstención. Por los motivos que considere oportunos, el ciudadano elige no participar en el sistema electoral. Al no votar, no incrementa el número de votos validos. La elección del ciudadano sólo consta a efectos de la abstención total.

Se dice, tradicionalmente que la abstención favorece a la derecha o a los partidos mayoritarios. Lo que se usan este argumento entienden que la mayoría de abstencionistas son de izquierdas o de una izquierda no mayoritaria, y que los seguidores de base de la derecha (o de los partidos mayoritarios) siempre van a votar.

Desde mi punto de vista esto no es así, nosotros simplemente nos salimos de la ecuación, como abstencionistas no somos ni de izquierdas ni de derechas, o mejor dicho, no somos de una izquierda o una derecha representada en el sistema actual. En muchos casos ni siquiera pensamos que el sistema actual sea el adecuado.

Bueno, hasta aquí he intentado explicar lo mejor posible cómo funciona el sistema electoral español. Para el que no lo entienda, o crea que hay algo mal (agradeceré que me lo diga para modificarlo), aquí abajo están los enlaces a los dos puntos más importantes, pero en la red hay muchas más explicaciones de como funciona esto. Es más, recomiendo leer detenidamente toda la ley electoral, ya que explica muchas cosas interesantes sobre financiación de las elecciones, si se lee también la ley de financiación de partidos aún es más divertido.

Todo el que me conoce un poco, o el que ha leído algo este blog, sabe cual es mi posición, en el tema de las elecciones. Aún así, he intentado que la explicación se lo más completa y neutral posible, sólo matizando algunas cosas.

Normativa electoral española 

Explicación del Sistema D’Hondt

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5 comentarios en “Sistema electoral

  1. Tienes razón en lo que expones, pero yo creo que cada uno debe votar a quién considere que le puede representar mejor.

    Antes de cerrarse los colegios electorales, no podemos saber si, esta vez, la mayoría de los electores han apostado por PSOE y PP. Si el 30-40 % de abstencionistas fueran a votar, ¿quién dice que es imposible que IU se convierta en segunda fuerza política? ¿o UPyD? ¿o incluso que algún partido en teoría más modesto consiga un grupo de varios escaños?

    Esto plantearía un nuevo escenario que obligaría a pactos más heterogéneos y, por fuerza, llevaría a una renovación.

    Solo hay un modo de lograr que las cosas cambien, y es no hacer lo mismo que siempre hemos hecho.

    1. Eso ni se duda, cada uno debe de votar a quién considere que le puede representar mejor. Yo considero que ningún partido actual ha ganado mi confianza para que le de mi voto, sino más bien todo lo contrario. Así que yo no voto.

  2. Cristian dijo:

    Hombre, neutral neutral no eres. En tu texto se adivinan claramente tus opiniones. Pero al final, qué leches, es tu blog!

    Entiendo lo que dices y creo ver claramente que para tí sería mejor aquello de ‘una persona, un voto’. Bueno, como bien sabes, la razón de que no sea así no es arbitraria. De hecho, si existe un sistema con nombre propio como el d’Hondt (Belga, para más información), es porque el tema no es baladí. Yo mismo todavía no tengo claro si estoy más cerca de una posición o de la otra, porque veo que ambas tienen pros y contras (ejemplo sencillo, quién presionará políticamente para obtener mejoras para los pobres melillenses, canarios o el pueblo de 300 habitantes de mi madre si no hay un mínimo de representantes por provincia???).

    En fin, que como es un tema complejo, lo que me molaría leer aquí es un pequeño análisis de los diferentes sistemas mayoritarios de gestión electoral existentes y lo que es habitual en Europa, EUA, latinoamérica y otros sitios de interés). Eso me molaría leerlo.

    Ala, guante echado, por si te apetece pegarte la currada!

    Un abrazo,
    Cristian

  3. A ver, intento ser neutral en la explicación de cada elección, no intento explicar el por qué cada uno lo hace. Tambien intento ser neutral explicando como funciona la ley (sin entrar en detalles técnicos).

    Y eso que me propones es algo que tengo en la cabeza, pero me falta tiempo. Por ejemplo está semana he leido que en Alemania la cosa es muy distinta, pero me falta corroborarlo.

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